domingo, 31 de mayo de 2015

Desprevenido

Pedacito de juego dolido en el morir:
un carretillo hambriento, una desigualdad.
Bastoneás los atardeceres,
dejando sin rimas a una cuerda maldición.
Desempolvado oído de amaneceres,
cuchillos de telgopor.

Comparando una bella alegría de pestes
hago siempre un comercio de flor,
dejo abierta la mochila a las musas,
certifico un oficio de cantor,
revoleo el Septiembre sobre la lluvia
y no me acompaño a la estación.

¿Vendremos con un hilito de ira?,
¿o intentaremos dejar caer las caderas?.
"El mundo parecía aburrido sin tus golondrinas":
ahora me quiere aumentar los silencios,
las tizas,
los tal vez.

Habremos aparecido sin ántes mirarnos,
debemos haber corrido por la tormenta.
Ahora me escondo por la feria
para no encontrarme vistiendo guirnaldas,
porque ahora no me vuelco el pijamas
porque ahora ya no digo "hasta acá".

No hay comentarios:

Publicar un comentario